miércoles, 21 de octubre de 2020
Clamor de Lord Dragón
lunes, 24 de agosto de 2020
Víctimas de la mente
Nos salvan en algunos casos... pero en muchos otros, nos matan lentamente. Son la tortura que produce mayor sufrimiento. Cuando anhelamos, y vivimos y sufrimos por algo o alguien que nunca estará, que ya ha dejado de estar hace tiempo. Los lindos recuerdos nos iluminan y también sirven de combustible a la amargura del saber que ya no será lo que fue.
Pero son solo eso, mentiras.
Si después de tanto volvieras a tener esa oportunidad que imaginas repetidamente, te desilusionarías al ver que en tu mente era todo muy distinto; de que aquella persona ya no es lo que fue o lo que creíste que era.
¿Por qué engañarse? Las ilusiones son más frágiles que el cristal, para destruirlas solo basta un breve viento que las haga tambalear.
viernes, 7 de agosto de 2020
Insumisa Indignada
Estoy tan, tan agotada de esta misma situación que sucede de manera cotidiana, a la que todos estamos acostumbrados, sobre la que nadie dice nada.
Estoy asqueada, y harta de que extraños, o conocidos, o familiares, o cualquiera, se tomen el atrevimiento de dar comentarios de mi cuerpo. Estoy harta de esas obscenidades con las que lidio, al igual que todas, desde que tengo uso de razón. Estoy harta de ser víctima de acosos, y más de que estos se den en lugares tan públicos y que nadie diga o haga nada. Mostrar el dedo medio no basta para reflejar toda mi indignación.
Estoy realmente cansada de escuchar "piropos" para nada inocentes, que solo me hacen sentir sucia. Harta de que se crean con el derecho de tocarme al pasar, o en el transporte, o en cualquier otro lugar. Como si no supieran que luego iré a encerrarme horas en la ducha, refregando hasta dañar mi piel, hasta lograr quitar todas esas manchas de mi cuerpo, y de mi mente.
Y a la mierda el que me quiera culpar. Las faldas no son las únicas víctimas. El uniforme de trabajo y las camisas no te mantienen a salvo.
Hoy recordé por qué siempre llevo los audífonos puestos cada que tengo que salir y caminar. Hoy no los llevé... y escuché todo aquello que siempre trato de ignorar.
Vaya mierda de sociedad. ¿Este es el mundo que quieren para sus hijas e hijos? ¿para su parejas o familiares? ¿para sus amigas y amigos?
Lo que no entiendo es por qué carajo se callan. Por qué mierda lo aceptan. Todos son igual de culpables por permitirlo.
jueves, 6 de agosto de 2020
Estrellas descarriadas
lunes, 27 de julio de 2020
La Sombra del Tiempo
viernes, 5 de junio de 2020
Espejo roto
No hablando de ello o haciéndolo contadas veces y de manera desesperada en busca de una solución.
Aunque en mi mente, esa voz gritara cada vez más alto, más fuerte. Y en mi pecho, el agujero se hiciera más profundo, más pesado.
El insomnio y las lágrimas se aliaron, para hacer mis noches y soledades duras. Los temblores en las manos se sumaron, ya luego costaba respirar e hizo también presencia aquel dolor desgarrador en el pecho.
Todo era orquestado por esa voz. Por mi mente.
Pasaba el tiempo, y me sentía más cansada; siempre desganada e incluso las cosas que tanto amaba perdieron el sentido. Pero nadie se dio cuenta.
Dormir era todo lo que estaba bien. Leer también ayudaba... Porque así saltaba de este mundo y fingía ser otra persona por un rato. Era más sencillo enfrascarme en eso que hacerle frente a la realidad tan cruda. Y otra vez, nadie se dio cuenta.
Luego de mucho tiempo, dejé de ser la de antes. Dejé de pensar en sueños y colores, y pacté con la miseria.
Ya nada importaba. Todo había perdido el color, el sabor, la fragancia. Y el sentido.
Pero hoy me he dado cuenta de algo. Ya ha pasado tiempo de todo eso, ya no me siento así.
Extrañada, traté de entender qué cambió y luego de mucho pensar... Finalmente, lo entendí.
Todo perdió tanto el sentido, tanto, que incluso lo que hacía y lo que sentía también lo hizo.
No tenía el más mínimo sentido vivir con aquellos eternos complejos de insuficiencia. Comparándome todo el tiempo con personas que creía mejores o más bellas. Gastando inmensas cantidades de valioso tiempo deseando ser alguien más. Tratando de imaginarme en otra pinta y otra vida. ¿Y por qué no podía simplemente querer ser yo, y abrirme a lo que la vida preparara para mí? ¿Por qué eso no podía estar bien también?
Busqué tanto las manchas negras en el manto blanco, y como solo encontré algunas poquitas de un claro color beige, decidí imaginarlas más grandes y de negro, para martirizarme por estar defectuosa y por no ser digna de nada.
Toda esa orquesta, con mi mente como directora, escondía algo a la vista. Era mí mente la que la dirigía.
Todo lo que hacía falta para frenar el desastre, era que yo aprendiera a ser quien controle a mi mente, y no ella a mí.
martes, 26 de mayo de 2020
Mi cajita de recuerdos
Revisándola después de mucho tiempo, me he dado cuenta de que algo anda mal.
Porque ya no sé si sigo siendo lo que fui.
Sigo siendo aquella niña que soñaba con estudiar en Harvard y hacer cosas grandes que cambien el mundo para mejor. Aunque, también soy aquella niña que no hizo nada para lograrlo. Aquella que pensó que bastaba con tener fe para poder comerse el mundo, ignorante de que la fe sin acción no logra nada.
Sigo siendo aquella niña que soñaba con publicar libros desde joven, y con ser una artista de renombre. Pero también soy aquella que se acobarda frente al teclado luego de unos minutos, y aquella que pensaba que era suficiente con dibujar una vez cada varios meses para llegar a las famosas galerías de arte.
Al igual que sigo siendo aquella ingenua niña que quería ser violinista, maquilladora, profesora de dibujo, presidente, costurera, cantante y bailarina. Y lo fui, fui cada una de esas cosas... Brevemente. Nunca habiendo llegado a la cima de nada porque la constancia no se halla entre mis dones.
Cuando pienso en aquella niñita soñadora que fui y que aún llevo muy adentro, solo puedo pensar en lo decepcionada que ha de estar de lo que resultó ser al crecer. Definitivamente no soy la propia heroína que ella imaginó y anheló con tanto ahínco.
Solo deseo que juegue a las escondidas y nunca me encuentre para evitar el avergonzarse. Odiaría que viera en lo que se convirtió.
viernes, 22 de mayo de 2020
Que se jodan
sábado, 16 de mayo de 2020
Ella lloraba por las noches
Cuando nadie podía oírla; cuando nadie podía juzgarla.
Las lágrimas que emergían con empeño,
buscaban delicadamente retornar a su origen en el suelo.
Ya era habitual.
Era el ritual que la ayudaba a triunfar al día siguiente.
Frente al día brutalmente glacial a causa de la gente imprudente,
con la que debía ser complaciente.
Ella, solo deseaba
sonreír sinceramente mañana.
Sin tapujos. Sin embrujos.
En un mundo sin maraña.
Pero no, no era esa la realidad.
Aunque se pudiera desear,
mas no le daba la potestad
y solo le restaba rezar.
"Ojalá mañana sea diferente"
y el suspiro deje de ser frecuente,
y el destino deje de ser renuente
a dejar de hacer su vida cadente.
domingo, 10 de mayo de 2020
Hay días, y días.
Y días.
Todos variamos nuestras facetas algún que otro día.
A veces, pareciera que algo funciona distinto dentro de nosotros, porque mostramos un brillo tan potente, que le luce inusual hasta a la persona más alegre y optimista. Es una sensación maravillosa que nos empodera y nos genera una confianza suprema. En esos peculiares días, nos sentimos capaces de todo y definitivamente es así porque todo lo que hacemos se nos da bien.
Me hubiese gustado que este fuera uno de esos días, en lugar de el día que fue.
Porque también hay de esos otros días, que tampoco son los comunes y que son especiales pero de otro modo. En estos días de los que te hablo, uno se siente diferente, pero no por el brillo, sino por la opacidad. En donde desde que te levantas de la cama, o quizá después de unas horas, te empiezas a sentir extraño. Te vas dando cuenta de que haces cosas sin querer, o empiezas a hacer cosas que, de repente, revisas y resulta que no tienen ni el más mínimo sentido.
Se te olvida todo, no te puedes concentrar, te distraes con una rapidez ensordecedora. Y sientes que vuelas pero no en un buen sentido.
La frustración es la actitud que rige estos días que, gracias al cielo, tampoco son tan frecuentes. Y esta frustración es acompañada por la tristeza y los constantes suspiros.
Entonces uno solo espera que llegue la noche, y se suele ir a dormir más temprano de lo común. Con la sola intención de que ese día ya acabe, y esperanzado de que, el día siguiente no vuelva a coincidir ese mismo tipo de día.
viernes, 8 de mayo de 2020
Mi peor enemigo
Y se esfuerza tanto en hacerme sentir miserable casi todos los días, cada vez que tiene la mínima oportunidad.
Me hace sentir tan vulnerable. Tan insuficiente.
Y... Realmente no sé por qué se lo permito. A nadie más le he dado esa potestad.
Pero esta persona es diferente, porque la quiero tanto y creo que sería capaz de perdonárselo todo.
Anhelando con desesperación su aprobación que parece nunca llegar. Solo durante efímeros momentos podemos estar en paz, luego todo se vuelve a resquebrajar y yo vuelvo a estar acurrucada en un rincón, con lágrimas rebosantes en los ojos y abrazada a mí misma, mientras que esta persona, está de pie frente a mí, gritándome todas mis falencias y escupiéndome a la cara para hacerme sentir aún más humillada y pequeñita.
¿Cómo le hago saber que quiero la paz? Que quiero que estemos bien, llegar a una tregua.
¿Cómo le hago entender que solo quiero amarle y que me ame también?
¿Cómo se lo digo? Si cada vez que procuro hablarle volvemos al ritual eterno de sentirme dolida y de esta persona ofendiéndome.
Suspiro.
"Lo seguiré intentando", me digo y me dirijo a procurarlo de nuevo, de pie frente al espejo.
jueves, 7 de mayo de 2020
En la piel
lunes, 4 de mayo de 2020
Lo que mi amigo se llevó.
sábado, 2 de mayo de 2020
¡Salud!
Exijo dos copas rebosantes de champán, o de vino tinto, o de vodka barato, para esta ocasión especial.
Que, en realidad no es una ocasión especial, pero es en memoria de muchas otras ocasiones que sí lo fueron.
Brindo por esos momentos que vivirán únicamente en nuestra memoria. Aunque ya quizá solo en la mía, porque puede que la tuya los haya dejado morir.
Pero qué importa. No me duele la pena de lo que dejó de ser. Prefiero quedarme con la gloria de lo que fue, y alimentar mi contento recordando que mi dicha fue plena. Y, francamente, valió la pena cada segundo.
Y este brindis es como un ritual. Algún cierre de ciclos que excluye los cortes de cabello o cambios drásticos de look. Porque, pensándolo bien... Por fuera creo que seguimos luciendo exactamente igual. Pero -no sé si lamentablemente o no-, ya no somos los mismos.
Luces igual, pero te veo tan diferente. Y quizá tu puedas alegar lo mismo en cuanto a mi respecta. En realidad no lo sé. Aunque siempre me haya jactado de leerte con facilidad, nunca pude verme a través de tus ojos, y lo anhelaba con tanto fervor.
Pero esa ignorancia probablemente fue lo mejor. Sospecho que me ahorré sobrados disgustos al no ver el cambio en tu mirar. Miento. Claro que lo noté, pero preferí fingir demencia y así entendí que esa ignorancia tenía sus encantos.
¡Salud! -Digo extendiendo mi copa al cielo.
¡Por ti, por mí!
Y por lo que fue, sin haber debido ser.
-Finalmente, bebo cada gota de su contenido y lanzo el cristal a un costado, sin interesarme en lo que suceda con él.
Sara Reckziegel
martes, 28 de abril de 2020
Tú puedes hacerlo también.
Y es por ello que hoy tengo el coraje, de renunciar a todo aquello no me gusta de mí, y de emprender el camino hacia eso que soñaba. Y digo "soñaba" porque siempre lo consideraba improbable, pero ya dejó de ser así. Esos sueños hoy se transformaron en objetivos, estructurados con metas. En logros que quizá tarde en realizar, pero que, tal vez más tarde que temprano lograré y me llenarán de tanto orgullo como el que imagino cada vez que pienso en el momento en que realmente se haya concretado.
Deseo con todo mi corazón que más personas puedan encontrar su voz en estos días, que lamentablemente son más difíciles para algunos que para otros dadas las condiciones de desigualdad que nos son tan características como sociedad. Ojalá puedas encontrarte a ti mismo, y tomar el coraje para hacer eso que siempre anhelaste, pero que también siempre trataste de apartar de tus pensamientos por no creerte capaz, o por no creerlo posible.
Solo tú puedes determinar hasta dónde llegarás. Lo único que puede diferenciarte de aquellos que llegaron hasta donde quieres estar, es que ellos tomaron el coraje y lo intentaron, se cayeron muchas veces pero siguieron intentando. Tú puedes hacerlo también.
jueves, 23 de abril de 2020
Libros, libros.
lunes, 20 de abril de 2020
Posdata: Lo siento.
sábado, 18 de abril de 2020
Culpa de mis miedos
Qué será tienen las palabras
Amo escribir. Pero m ás que amarlo, lo necesito. Como respirar. El ex-presar lo que preso en el pecho está. El soltar lo que danza y danz...
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